Entorno docente MPDT

MPDT (Modelo profesional para la Didáctica de la Traducción)

La ordenación del aprendizaje en compartimentos estancos –materias o asignaturas– que no se coordinan entre sí más que en lo imprescindible impide la visión de la tarea completa en su proceso profesional y frena el desarrollo del aprendizaje del teletrabajo y del trabajo en equipo, dos de las bazas que ya se han señalado como básicas en el ámbito laboral de la traducción.

Nuestra propuesta didáctica consiste, precisamente, en integrar en las asignaturas de traducción una secuencia de trabajos en los que cada estudiante forma parte de un equipo y en el que cada participante realiza una tarea y cumple una función imprescindible para su conjunto. Así, el proyecto se aproxima a los objetivos de la Declaración de Bolonia por cuanto ofrece una enseñanza orientada a la profesión, pues se centra en el estudiante y en su volumen de trabajo, además de fomentar la comprensión de los objetivos de aprendizaje en todos los participantes. Por otro lado, contribuye a aproximar los modos habituales de producción a las aulas y apoya la interiorización de rutinas de trabajo reales, que después otorgarán una cierta ventaja competitiva en el acceso al mercado.

El proceso de traducción, en la mayor parte de los casos, implica una fase de investigación terminológica y documental, que tiene lugar en la etapa previa a la redacción. En ella se adquiere y procesa información lingüística al igual que información especializada sobre el tema objeto de traducción. A continuación, esta información se almacena —bien en la memoria del traductor, bien en un soporte— y posteriormente tiene lugar la fase de representación, que corresponde al proceso de conversión lingüística y, por último, la comunicación conseguida con el producto final, es decir, con el texto traducido.

 

Etapa pretraductora: Investigación terminológica y documental

Almacenamiento de información

Representación

COMUNICACIÓN

 

Los objetivos del modelo didáctico que proponemos, MPDT, se encaminan a:

1. Familiarizar al estudiante de traducción con el método de trabajo de las agencias de traducción, recreando la cadena de producción del mercado profesional. Así, el estudiante puede realizar labores de documentalista, terminólogo, traductor, revisor y maquetador textual y, por último, de jefe de proyecto, un perfil que no suele estar incluido en la docencia pero que es cada vez más importante en el mercado.

2. Potenciar el teletrabajo en equipo, el autoaprendizaje y la interdisciplinariedad

3. Ofrecer un marco de trabajo y las herramientas útiles a los docentes e investigadores para la incorporación de las nuevas tecnologías al aula y, de igual modo, ofrecerles la posibilidad de reproducir el medio de trabajo profesional en el entorno académico. La aplicación del modelo permite, además, obtener información de primera mano acerca del impacto de las nuevas tecnologías en la docencia.

4. Promover la coordinación entre asignaturas en la docencia universitaria de la traducción.

Una de las ventajas de nuestro modelo es que los estudiantes participantes en el proyecto incorporan habilidades y conocimientos adquiridos a través de diferentes asignaturas dispersas en el plan de estudios. Esto les permite adquirir la perspectiva propia de cada una de las tareas de los diferentes eslabones de la cadena de producción en relación con el conjunto durante su estancia en la Universidad.

Los alumnos se organizan en equipos de trabajo de manera que pueden adoptar el rol correspondiente dentro de su equipo (documentalista, terminólogo, etc.). Asimismo, se potencia el autoaprendizaje porque, aunque los estudiantes cuentan con la asistencia de los tutores, ellos mismos deben responder a las demandas del eslabón siguiente adaptando sus concepciones. A ello coadyuva el hecho de que las relaciones profesionales se establecen por medios electrónicos, con lo que se potencia el desarrollo de destrezas de teletrabajo y también de las habilidades comunicativas propias del mismo.

Esquema

En cada equipo, la secuencia de tareas asumidas por cada componente, siguen un orden ascendente y se resumen como sigue:

1. El estudiante encargado de la búsqueda documental lleva a cabo la localización de textos paralelos y de textos relacionados con el texto objeto de estudio.

2. El alumno encargado de la búsqueda terminológica realiza una recopilación sistemática de términos pertinentes referidos al texto estudiado a partir de la documentación encontrada por el eslabón precedente de la cadena traductora y de las fuentes terminológicas que considere oportuno utilizar. El sistema conceptual realizado les permite estructurar el conocimiento del texto para facilitar su adquisición.

3. El alumno encargado de la traducción lleva a cabo la labor traductora propiamente dicha del texto, apoyándose en los resultados obtenidos en las tareas anteriores.

4. Los alumnos que ejercen de revisores y maquetadores realizan la revisión textual de la traducción y, posteriormente, dan el formato correspondiente al texto para su presentación como producto final acorde con las pautas dictadas en el encargo.

5. El jefe de proyecto asigna las tareas, coordina el trabajo de los miembros del equipo y vela por la adecuada marcha del proceso.

De esta forma, hay dos componentes que realizan trabajos previos a la realización de la traducción, uno más que aborda la labor del traductor del texto y otros dos que efectúan las operaciones necesarias con posterioridad a la traducción del mismo. El cuarto eslabón, el revisor, que ejerce de jefe de proyecto, se encarga además de asignar objetivos y plazos y de establecer el marco de actuación, como la interpretación del encargo, además de realizar un seguimiento del trabajo de los miembros del equipo para garantizar su funcionamiento.


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